Archivo para 5 febrero, 2011

Koh Chang y Koh Samet: playa, sol… ¿para qué más? (26/01/2010-08/01/2011)   8 comments

Un poco de Bangkok, tallarines, que te exfolie un pez, una visita al río Kwai… Todo genial. Pero claro, no nos íbamos a marchar  de Tailandia sin pasar unos días en algunas de sus famosas islas (aunque volveremos a ellas para bucear dentro de 2 semanas: atentos a los próximos posts).

Mientras Rafa nos esperaba en la ciudad de Kanchanaburi, Mer y yo (Álvaro, si he hecho bien los cálculos) tomamos un barco rumbo a la pequeña isla de Koh Samet, 200 y pico kilómetros al sureste de la capital tailandesa.

Allí nos dedicamos a la holganza más absoluta, viendo atardecer y amanecer en las distintas playas, cenando señoras mariscadas por 4 euros, paseando…

Rafa nos echaba mucho de menos (estoy seguro, aunque no lo admita): es probable que ni siquiera pudiese conciliar el sueño sin nosotros. Así que, claro, tuvimos que abandonar la isla e ir a su encuentro. No estuvimos más que una noche en Koh Samet pero, ya se sabe, lo bueno si breve, buena sombra le cobija.

Esto no viene a cuento, pero estando en la isla decidimos que había que amenizar el blog con juegos variados. Ya puedes empezar a encontrar las 2 diferencias:

Nuestras segundas visitas navideñas, Marina, Gemma y Roger, tampoco quisieron perderse las islas tailandesas. Bangkok muy bonito, qué bien se come, vámonos de compras, ponme otro bucket… Lo que tú quieras, pero dos días después de que aterrizaran en la ciudad ya estábamos montados en este peculiar autobús con destino a Koh Chang.

En tailandés, Koh Chang significa “Isla Elefante”. No creáis que le pusieron ese nombre por casualidad…

Un día de los muchos en los que nuestra actividad vital se estaba limitando a hacer la fotosíntesis en la playa, avistamos a lo lejos lo que parecía ser un hermoso paquidermo retozando en la orilla del mar.

Rafa y Marina no pudieron resistirse, así que se acercaron a ver qué se cocía por ahí y acabaron todos, elefante y personajes, chapoteando todos juntos en amor y compañía. Como podéis comprobar era un bebé elefante: según el cuidador no tendría más de un año.

Tras el ajetreo y las 100.000 fotos de rigor, seguimos a lo nuestro entre la arena y el mar… Eso que tiene Rafa es un libro muy gordo. Unas veces lo usaba para calzar mesas y otras para matar saltamontes.

En primicia, una de las pocas fotos que tenemos Rafa y Álvaro juntos. Muy espontánea, creo que nos pilló debatiendo sobre las nuevas técnicas de coaching para ejecutivos de alto nivel  (o sobre cómo comer sardinas sin atragantarse con las espinas, no recuerdo bien).

Sin embargo, no os creáis que todo lo que hicimos en esta isla fue tomar el sol y bañarnos en el mar. Llegada una determinada hora empezaba a atardecer y a hacer fresco. Había que buscar alternativas. ¿Qué mejor que un garito a orillas del mar donde cenar y tomar unas cervezas?

Aunque pronto le cogimos el gusto al bar y acabamos usándolo también para comer y desayunar. Es lo que tiene que sea más barato comer fuera que ir al súper a hacer la compra… En la foto, un relajado curry con arroz. Su precio: siempre por debajo de nuestro exiguo presupuesto.

Para terminar (por el momento) con las islas tailandesas, ¡más fotos nuestras en la playa!

Bueno, vamos a no ser crueles: mejor terminamos con una típica gasolinera local, que hace mucho que no tocábamos el tema de los cambustibles fósiles. Para hacerte una propia sólo necesitas 3 maderos y un par de docenas de botellas de whisky vacías (las instrucciones detalladas las puedes encontrar en el  capítulo 2.341 de bricomanía).

Briconsejo: recomendamos moderación a la hora de recopilar las botellas necesarias para la obra. Recuerda que dos docenas es un número aproximado y que no es necesario montar tu propia gasolinera de un día para otro.

 

Nuestro recorrido por Tailandia lo dejamos para cuando hayamos regresado allí (el 22 de febrero) y nos hayamos vuelto a ir  (no me acuerdo de la fecha del vuelo, pero es a Indonesia seguro, ¿verdad Rafa? ¿Rafa?).

 

Próximamente, alguna historia sobre Camboya que aún no hemos decidido.

Publicado 5 febrero, 2011 por encualquierotraparte en Tailandia

A %d blogueros les gusta esto: