Archivo para 29 noviembre, 2010

Irán is different – 22/11/2010   15 comments

Debido a la continuada situación de tensión y acoso a extranjeros occidentales, se recomienda vivamente evitar los desplazamientos tanto de turismo como de negocios a la República Islámica de Irán.”

Con esta frase lapidaria nos recibía la página de recomendaciones de viaje del Ministerio de AAEE. Ni que Irán fuera Afganistán o Irak.

Al principio no le hicimos demasiado caso pero, tras hacer unas inocentes preguntillas sobre divisas la Embajada de España en Teherán, recibir un e-mail directo en los mismos términos (sin contestar a nada de lo que les preguntábamos, por cierto), acojona.

Nuestros lógicos titubeos existenciales se pueden resumir de la siguiente manera:

¿Ahora qué hacemos? ¿Más tiempo en Turquía? ¿Vamos a Siria (total, pilla cerca)? ¿Pasamos de Irán? Pero si no podemos entrar a Turkmenistán más que por la frontera con Irán… ¿Pasamos también de Turkmenistán? ¿Y cómo llegamos entonces a Uzbekistán? ¿Nos cortamos las venas? ¿Nos las dejamos largas? ¿Y si nos detienen? Pero si todavía no hemos hecho nada… Ya pero… ¿Y si no vuelvo a ver a mi mamá?

Al final, tras mucho rastrear en foros de Internet, recibir valiosos consejos de gente mucho más sabia que nosotros y consultar con la almohada, ya teníamos respuesta para la gente que se preguntaba ¿Irán o no Irán? Pues sí fuimos. Y mereció la pena.

Intentaremos dar unas pequeñas pinceladas en este post:

Lo primero que llama la atención al llegar a Irán es la increíble hospitalidad de la gente. Y ello no se puede explicar si no es con la figura del espontáneo:


El espontáneo iraní es una persona, hombre o mujer, de entre 15 y 70 años, liberal o conservador, musulmán o… musulmán, que te suele abordar en la calle, en la cafetería, en el hotel, en el bazar, o donde pille.

Acto seguido, comienzan a expresar sus opiniones sobre los TODOS los temas que se te pueden ocurrir y acaban con una batería de preguntas: cómo es tu país, cuál es tu opinión sobre Irán, ¿y tu equipo de fútbol?, a qué te dedicas, ¡cuánto ganas!… Si te descuidas, incluso te dan un paseo por la ciudad y/o te invitan a diversas cosas. Por supuesto, todo sin pedir nada a cambio.

También insisten mucho en que no son terroristas, parece que las asociaciones sociales negativas son recíprocas (occidente-opresor-libertino / Irán-fanáticos-terroristas):


Hemos experimentado la figura del espontáneo en prácticamente todas las ciudades que hemos visitado:

En Tabriz, este chico nos encontró en la estación mientras nos las dábamos y nos las deseábamos para comprar un billete de autobús. Después de resolveros la papeleta, nos metió en su coche con sus padres y nos paseó toda la tarde por la ciudad:


¡Incluso nos invitó a galletas de pistacho en una pastelería fashion!


Este otro tipo nos abordó al día siguiente en el inmenso bazar de Tabriz, nos dio una vuelta y nos enseñó sus rincones ocultos (los del bazar, que os veo venir):


También hubo espontáneo en Qazvin, donde un figura insistió en hacernos de taxista gratuito a la estación de bus. Como íbamos con mucho tiempo, decidió darnos un tourprivadopor la ciudad. Casi perdemos el autobús, pero conocemos muy bien Qazvin.

Incluso nos abordó un grupo del IMSERSO iraní en Garmeh, un oasis en medio del desierto. Una señora de sesenta y muchos año, en privado y sin velo,nos comentó, entre otras cosas, lo mal que estabanlas cosas para las mujeres y lo mucho queenvidiaba la situación en occidente. Ellano era musulmana, aunquedecía que jamás podría admitirlo decir tal cosa abiertamente o la matarían.

Mucho más conservadores fueron unos tipos de 17 y 27 añosque nos encontramos enIsfahán.Entre otras perlas nos soltaron que odiaban la BBC Persia y la MTV, ya que todo lo que retransmitían era “Joy and Happiness”, que eso era contrario a la tradición y que no podía ser. Para ellos, la culpa del paro en Irán la tenían las mujeres, que deberían estar en casa en lugar de trabajando. Y, por supuesto, que eso tener novia o “pecar” sin estar casado, fatal. ¡O matrimonio o nada!

En cualquier caso, el denominador común de todos ellos fue, sin duda, su extrema amabilidad en todo momento. Todo sonrisas, ningún momento tenso, ningún reproche a nuestras costumbres u opiniones…

Más allá de estos pequeños ejemplos, allá donde fuéramos siempre alguien nos preguntaba por nuestra nacionalidad, nos decía algo de Casillas y de Xavi y nos daba la bienvenida a Irán. Y ninguno intentó vendernos alfombras…

¿Estarán aleccionados desde alguna parte para ser simpáticos?

Cambiando de tercio, es imposible hablar de Irán sin tratar el asunto de la vestimenta de las mujeres (de su situación general, mejor hablamos en otros foros). En función de la ciudad, te puedes encontrar con mujeres como las de la foto, totalmente cubiertas, o jóvenes que llevanel pañuelo casi a modo de diadema, a la altura de la coronilla, hipermaquilladas y enseñando todo el flequillo.

Un avance de la temporada otoño – invierno (y primavera – verano, para qué engañarnos):


Si eres mujer, los hombres muchas veces ni se dirigirán a ti o, incluso, pasarán olímpicamente si les hablas. Muchas casas tenían picaportes diferenciados para hombres y mujeres. De esta manera, en función de quién llame a la puerta, saldrá a abrir un hombre o una mujer:


De salir de fiesta en Irán, olvídate. Lo máximo que puedes hacer (oficialmente, claro, que por lo visto en privado la gente desfasa a lo bestia y se pega unas fiestas brutales) es tomar un té y fumar nargileh hasta las 10:30 pm. El alcohol está prohibidísimo, aunque los espontáneos se apresuran a conseguírtelo si quieres.

Como en otros países musulmanes, se reza mirando a La Meca. Para que no te despistes, en los hoteles te indican amablemente dónde se encuentra. En este caso, parece ser que La Meca está en el piso de arriba:


Quienes visitan Irán vienen en busca de civilizaciones antiguas o experiencias culturales. Desde luego, no vienen por sus delicias gastronómicas.Al final acabas hasta los mismísimos kebabs de tantos huevos (¿o era al revés?), que acompañan siempre con una tonelada de arroz hervido insípido. La carne que usan, pésima:


Si nuestros líos con el idioma turco y luego el kurdo os hicieron gracia, con el farsi ya podéis hacer una fiesta. No sólo es un idioma completamente distinto, sino que se utiliza el alfabeto persa, distinto del árabe y, por supuesto, del latino. ¡incluso los números son diferentes! Imaginad lo que ha sido i) coger el autobús, ii) enterarte del precio del billete, iii) saber que has llegado a tu destino, iv) leer la carta en un restaurante, v) saber en qué calle estás, vi) decir que quieres 200 gr. de pistachos vii) resolver una ecuación diferencial, viii) adivinar las matrículas de los coches…


Hablando de coches, el tráfico en Irán es un desafío constante. Suena a tópico, pero los iraníes de forma especialmente lamentable: nulo respeto por los semáforos, marcha atrás en la autopista, motos circulando en sentido contrario, los cascos son para los canteros, poner las luces de noche es de nenas (y si se ponen, ponen las largas o las antiniebla, haya o no haya coches a los que molestar)… Menos mal que, por lo menos, algunos de los autobuses que utilizamos eran así de molones (aunque no podemos dejar de mencionar las telenovelas que siempre emiten hasta altas horas de la madrugada, con un nivel de decibelios similar al deun Boeing 747 al despegar):


Eso sí, la gasolina tirada y subvencionada. El litro eran 1000 Riales, unos 7 céntimos de euro… También es verdad que los coches consumen cerca de 15 l. a los 100…


Un día fuimos a ver el deporte nacional, llamado Zurkhaneh. Aún no sabemos muy bien en qué consiste. Lo que vimos nosotros fue a un montón de tipos, entre 12 y 75 años metidos en un círculo en el suelo.Primero se dedicaban a hacer flexiones, luego a mover unos maderos enormes de forma ortopédica y, por último, daban vueltas por turnos sobre sí mismos. Al final ( bueno, y en el intermedio también), rezan.Y todo ello al son de un tambor tocado por un señor con bigote(el bigote parece ser opcional):


En cualquier caso, y bromas aparte, Irán es un país muy pero que muy interesante. Sólo por la hospitalidad de la gente ya merece la pena venir pero es que, además, tiene sitios impresionantes que visitar. Pero eso lo dejamos para los siguientes posts (prometemos mayor brevedad)…

Próximamente, las montañas de Alamut, sectas de asesinos y fortalezas en escarpados riscos…

Anuncios

Publicado 29 noviembre, 2010 por encualquierotraparte en Irán

A %d blogueros les gusta esto: