Archivo para 1 noviembre, 2010

De gravas, pedruscos y cavernas 24-28/10/2010   13 comments

Después de once horas de bus nocturno del infierno, nos plantamos en Göreme, un pueblecillo de Capadocia (justo en medio de Turquía) famoso por las evocadoras formas de los múltiples pedruscos de sus alrededores.

Tras una larga y dura reflexión, hemos elegido las siguientes fotos como ejemplos ilustrativos de estas peculiares formaciones rocosas:

En esta zona, los arquitectos no se comían demasiado la cabeza y aprovechaban cualquier pedazo de roca para construirse dentro una casa, una iglesia o un castillo en lo alto de la montaña.

En el siguiente terreno, pendiente de alguna firmita para ser recalificado, vemos un claro potencial para levantar un resort con campo de golf, pistas de pádel y una promoción de chalets unifamiliares con piscina en cada pedrusco:

Aquí quedaría bien el hoyo 16:

Ahora en serio, algunos de los habitantes de Göreme continúan viviendo en construcciones de este tipo, aunque poco a poco las van abandonando y transformando en hoteles para turistas (nosotros no quisimos contribuir a que se abandonen las costumbres locales, así que decidimos alojarnos en un hostal con piscina. Todo sea por una buena causa).

Impresiona ver cómo consiguieron excavar, vaciar y transformar la roca en iglesias bizantinas como éstas:

La zona tiene mucho para ofrecer, así que decidimos alquilarnos una scooter para explorar los alrededores. Gracias a ello descubrimos que las motos no frenan bien con la grava de las carreteras. De hecho, tienden a caerse al suelo.

En los 3 primeros kms. ya sufrimos el primer accidente. Sin embargo, no nos amedrentamos y continuamos ruta hacia lo desconocido. Por supuesto, nos metimos una segunda piña. Debe de ser cierto eso de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma… grava (os dejamos que adivinéis quién de los dos conducía. No es una pregunta muy difícil).

Resultado del día: visita de la ciudad excavada de Kaymakli (¡8 pisos bajo tierra! como el que se puede ver en la foto de debajo), dos retrovisores rotos (uno por culpa de Rafa, que decidió que con uno no era suficiente), un pequeño agujero en el abrigo y otro pequeño agujero en un codo:

Pero bueno, la jornada no terminó mal: solucionamos el asunto de los retrovisores por un precio módico, Álvaro supo que finalmente no perdería el brazo y, lo mejor, Reece y Cecilia, una pareja de australianos que nos contó historias para no dormir acerca de tiburones, serpientes venenosas, koalas y otros temibles bichos aussies…

Próximamente, el Kurdistán turco. Un abrazo para todos!

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Publicado 1 noviembre, 2010 por encualquierotraparte en Turquía

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